Hay rivalidades que se libran a puerta cerrada, entre coches que ni siquiera comparten segmento sobre el papel pero que se disputan al mismo cliente. Es el caso que nos ocupa: un comprador con 100.000 euros largos sobre la mesa, ganas de etiqueta ambiental favorable y una duda existencial — ¿aventura de verdad o kilómetros de autopista con silencio de biblioteca? El Land Rover Defender electrificado y el Mercedes-Benz GLE Coupé 400 e responden a esa pregunta desde extremos casi opuestos del mapa SUV premium.
Antes de entrar en materia, un apunte editorial. Hemos dejado fuera del análisis a BYD y a buena parte de la ofensiva china que hasta hace un par de años parecía imparable en el segmento SUV eléctrico. A nuestro juicio, y con la vista puesta en el arranque de 2026, el despertar de las marcas europeas y la llegada de una segunda oleada de fabricantes asiáticos con propuestas de mejor relación calidad-precio han dejado a los pioneros chinos en una posición menos competitiva de la que ocupaban hace apenas dos ejercicios. La decisión está tomada; seguimos adelante.
El origen de una rivalidad improbable
El Defender y el GLE Coupé no deberían competir. Uno nace en 1948 como herramienta de trabajo británica, el otro como derivado coupé del ML/GLE alemán a mediados de los 2010, respondiendo directamente al BMW X6. Y sin embargo, cuando Land Rover reinventó el Defender en 2020 y lo llevó a un rango de precios donde antes solo pisaban Range Rover y alemanes premium, la rivalidad se activó sola. El comprador de SUV grande de más de 100.000 euros mira a ambos. Punto.
Land Rover Defender 90 MHEV — desde ≈80.800 €
El Defender que llega electrificado a España en su versión más accesible del acceso premium es la 90 MHEV con el 3.0 diésel de seis cilindros en línea y microhibridación de 48V. No es un PHEV puro — eso conviene aclararlo desde el primer minuto —, sino un mild hybrid diésel que apoya al motor térmico sin ofrecer autonomía eléctrica real. Etiqueta ECO, no CERO. La filosofía es otra: máxima capacidad off-road, tres diferenciales, vadeo de 90 cm, y una imagen que en la calle no la tiene nadie más.
| Potencia kW | Potencia CV | Vel. máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ≈180 kW | ≈250 CV | ≈190 km/h | No aplica (MHEV) | ≈8,5 l/100 km | ECO | Diésel microhíbrido |
Mercedes-Benz GLE Coupé 400 e — desde ≈107.600 €
El GLE Coupé 400 e juega a otro juego. Es un PHEV serio, con batería suficiente para prometer alrededor de 120 km de autonomía eléctrica homologados, sistema de 381 CV combinados y una etiqueta 0 que en Madrid, Barcelona o cualquier ZBE en expansión vale su peso en oro. Un usuario tipo con recorrido diario de 40-50 km podría, en la práctica, mover el coche sin encender el motor de gasolina entre semana. Eso es lo que ofrece — y por eso cobra lo que cobra.
| Potencia kW | Potencia CV | Vel. máx. | Autonomía eléctrica | Consumo | Etiqueta | Combustible |
|---|---|---|---|---|---|---|
| ≈280 kW | ≈380 CV | ≈210 km/h | ≈120 km | ≈2,5 l/100 km | 0 | PHEV gasolina |
Frente 1: la etiqueta y la fiscalidad
Aquí el GLE Coupé gana sin discusión. Etiqueta 0 frente a ECO significa acceso pleno a Madrid Central y a la ZBE de Barcelona sin cortapisas, aparcamiento SER gratuito en muchos casos, y un tratamiento fiscal más amable en renting y empresa. Para quien vive en ciudad y hace autopista los fines de semana, el alemán está construido a medida.
Frente 2: el terreno y la aventura
Contraataque británico. El Defender, incluso en su versión mild hybrid, sigue siendo un todoterreno de verdad — no un SUV con modo "off-road" en pantalla. Terrain Response 2, reductora auténtica, ángulos de ataque y salida que el GLE Coupé no puede ni soñar. Si el uso incluye pistas, nieve seria, remolque de embarcación por rampa mojada… el Mercedes ni se plantea. Ese 3.0 diésel de seis en línea, además, tiene un par y una musicalidad que a nuestro juicio están un peldaño por encima de cualquier PHEV gasolina en uso real de carga.
Frente 3: dinámica en carretera y refinamiento
El GLE Coupé responde con lo suyo: chasis más bajo, suspensión neumática afinada para asfalto, insonorización de nivel Clase S y ese empuje eléctrico inmediato hasta que la batería lo permita. En autopista, la diferencia se nota. El Defender, con su carrocería alta y sus neumáticos pensados para todo terreno, pide más al conductor y castiga más el consumo. Rápido lo es —250 CV mueven bien la 90—, pero no se disfruta como un GT elevado. El Mercedes sí.
Frente 4: precio y coste de uso
La diferencia de partida ronda los 27.000 euros de PVP recomendado. Recordamos que hablamos de tarifas oficiales del fabricante, sin descuentos de concesionario, campañas puntuales ni ayudas Moves aplicables al PHEV. Esa brecha se estrecha si el GLE Coupé se financia como enchufable con Moves y si el uso real permite exprimir la autonomía eléctrica: 120 km cargados en casa a tarifa nocturna cuestan tres o cuatro euros. El Defender, con 8,5 l/100 de diésel homologados —y probablemente más en uso mixto real—, no juega en esa liga de coste variable.
Tabla resumen y puntuación
| Modelo | Precio desde | CV | Etiqueta | Autonomía eléctrica | Uso ideal | Nota /10 |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Land Rover Defender 90 MHEV | ≈80.800 € | 250 | ECO | — | Aventura, off-road, imagen | 8,2 |
| Mercedes-Benz GLE Coupé 400 e | ≈107.600 € | 380 | 0 | ≈120 km | Ciudad + autopista, ZBE | 8,6 |
Veredicto: dos ganadores en dos guerras distintas
No hay un vencedor absoluto porque no compiten en el mismo terreno, aunque se disputen al mismo comprador. El GLE Coupé 400 e gana en fiscalidad, en refinamiento y en coste de uso urbano. El Defender gana en capacidad todoterreno, en carácter y —para mi gusto— en presencia. Si el 80% de sus kilómetros son ZBE y peaje, el alemán. Si hay pista, finca o remolque de verdad en la ecuación, el británico. La rivalidad continúa, y precisamente por eso resulta interesante.
La próxima batalla
Land Rover ya ha confirmado un Defender 100% eléctrico para su próxima generación, con la mirada puesta en recuperar terreno en etiqueta 0 sin renunciar al ADN off-road. Mercedes, por su parte, prepara la evolución del GLE sobre la plataforma MB.EA que debería llevar la autonomía eléctrica del enchufable más allá de la barrera psicológica de los 130-140 km. La siguiente ronda promete: cuando el Defender también tenga cero emisiones, la comparación dejará de ser filosófica y pasará a ser puramente técnica.
Preguntas frecuentes
¿El Land Rover Defender MHEV tiene etiqueta 0?
No. La versión 90 MHEV diésel obtiene etiqueta ECO en España, ya que es un microhíbrido de 48V sin capacidad de rodar en modo eléctrico puro. Para etiqueta 0 con Defender habría que esperar a la próxima generación eléctrica.
¿Cuánta autonomía eléctrica real ofrece el Mercedes GLE Coupé 400 e?
La homologación WLTP se sitúa en torno a los 120 km. En uso real, dependiendo de temperatura, velocidad y estilo de conducción, es razonable esperar entre 85 y 105 km efectivos, suficientes para el uso diario urbano y periurbano de la mayoría de propietarios.
¿Puedo remolcar con el GLE Coupé 400 e igual que con el Defender?
El GLE Coupé homologa capacidades de remolque elevadas, pero el Defender está concebido para trabajo real de arrastre y terreno complicado gracias a su reductora y sistemas off-road. Para remolque en condiciones adversas, la elección lógica es el británico.
¿Los precios indicados incluyen ayudas o descuentos?
No. Las cifras citadas son PVP recomendado por el fabricante, orientativas, sin tener en cuenta ofertas del concesionario, campañas puntuales, planes de financiación ni ayudas a la compra tipo Plan Moves, que en el caso del GLE Coupé 400 e sí podrían aplicar por tratarse de un PHEV con más de 40 km de autonomía eléctrica homologada.

